Antes de pedir financiación, asegúrate de que realmente necesitas financiación
Cuando una empresa tiene un problema de liquidez, quiere crecer o necesita afrontar una inversión, la reacción suele ser bastante inmediata:
“Necesito financiación.”
Y entonces empieza la carrera: preguntar al banco, buscar alternativas, comparar préstamos, enviar documentación a distintas entidades…
Pero hay una pregunta que debería hacerse antes:
¿Necesito realmente más dinero o necesito organizar mejor financieramente mi empresa?
Porque no todos los problemas de caja se solucionan con un préstamo.
Buscar financiación no debería ser el primer paso
Antes de solicitar dinero conviene hacer algo mucho más sencillo de lo que parece: entender qué está provocando realmente la necesidad financiera.
Podemos llamarlo auditoría financiera, diagnóstico o análisis de necesidades. El nombre es lo de menos.
En la práctica significa sentarse y responder preguntas como:
¿Para qué necesito exactamente el dinero?
¿Cuánto necesito realmente?
¿Durante cuánto tiempo?
¿Qué está provocando la tensión de tesorería?
¿Es una necesidad puntual o se repite todos los meses?
¿La empresa podrá devolver cómodamente la financiación?
Las respuestas pueden cambiar completamente la solución.
Quizá no necesitas un préstamo
Imaginemos una empresa que vende bien, tiene clientes y es rentable, pero cobra a 90 días mientras paga a sus proveedores a 30.
Puede solicitar un préstamo para cubrir ese desfase.
Pero también podemos estudiar otras soluciones: anticipar facturas, asegurar el cobro de determinados clientes, renegociar condiciones comerciales o modificar la estructura de pagos.
El problema aparentemente era:
“Necesito dinero.”
Pero el problema real era:
“Mi ciclo de cobros y pagos está mal financiado.”
Y son dos cosas muy diferentes.
Para cada necesidad existe una estructura financiera diferente
Tampoco tiene demasiado sentido financiar todas las necesidades empresariales de la misma manera.
Si necesitas comprar maquinaria, quizá tenga más sentido estudiar leasing o renting que consumir liquidez mediante un préstamo.
Si necesitas financiar pedidos o circulante, podemos analizar factoring, confirming, líneas de crédito u otras soluciones de financiación alternativa.
Y si quieres acometer una expansión importante, adquirir otra compañía o desarrollar un proyecto de mayor dimensión, quizá ni siquiera sea deuda lo que necesitas.
Puede tener sentido incorporar capital externo, un inversor o un socio financiero dispuesto a aportar fondos a cambio de una rentabilidad o participación en el proyecto.
La pregunta deja entonces de ser:
“¿Dónde consigo un préstamo?”
y pasa a ser:
“¿Cuál es la estructura financiera más eficiente para conseguir mi objetivo?”
El coste de buscar financiación por tu cuenta no es solamente económico
Hay otro recurso que muchas veces olvidamos: el tiempo del empresario.
Buscar entidades, averiguar qué productos ofrecen, descubrir qué operaciones están financiando actualmente, preparar documentación, presentar correctamente la operación y negociar condiciones requiere tiempo y conocimiento.
Y presentar una operación ante la entidad equivocada tampoco es inocuo.
Una empresa puede ser perfectamente financiable y, sin embargo, recibir una negativa porque ha solicitado el producto equivocado, ha acudido a una entidad que no tiene apetito por ese tipo de operación o ha presentado su necesidad financiera de una forma poco adecuada.
Por eso, contar con alguien que ya conoce qué alternativas existen, qué entidades pueden encajar y cómo debe estructurarse y presentarse la operación puede ahorrar muchas puertas equivocadas.
Primero estrategia. Después financiación.
En Tefinanciamos llevamos más de 20 años trabajando en financiación empresarial y hemos aprendido algo importante:
conseguir financiación no empieza buscando dinero. Empieza entendiendo la empresa.
Analizar su situación, identificar la necesidad real y decidir qué estructura financiera tiene sentido debería producirse antes de presentar solicitudes.
Y algunas veces nuestra recomendación puede ser precisamente no pedir financiación todavía.
Porque el objetivo no debería ser conseguir el máximo dinero posible.
El objetivo debería ser conseguir el capital adecuado, en el momento adecuado y mediante la estructura que mejor encaje con la empresa.
TEST RÁPIDO:
¿tu empresa está preparada para conseguir financiación?
Antes de solicitar financiación, haz una primera comprobación.
Responde SÍ o NO a estas 7 preguntas:
¿Tu empresa tiene una facturación estable o creciente?
¿Genera beneficios o tiene capacidad suficiente para devolver nueva financiación?
¿Conoces con claridad tu nivel actual de endeudamiento?
¿Estás al corriente de pagos con Hacienda y Seguridad Social?
¿Puedes explicar exactamente para qué necesitas la financiación?
¿Dispones de información financiera y contable actualizada?
¿La financiación que solicitas ayudará a generar ingresos, financiar circulante o desarrollar una inversión concreta?
¿Cuál ha sido tu resultado?
6-7 respuestas SÍ
Tu empresa presenta inicialmente varios de los elementos que suelen favorecer el acceso a financiación.
Eso no significa que una operación vaya a ser aprobada automáticamente. El siguiente paso sería analizar cuánto capital puede soportar realmente la empresa y qué tipo de financiación encaja mejor.
4-5 respuestas SÍ
Puede existir capacidad de financiación, pero probablemente haya aspectos que convenga revisar antes de presentar la operación.
Una buena preparación puede marcar una diferencia importante.
0-3 respuestas SÍ
Antes de iniciar una búsqueda de financiación conviene analizar qué está limitando actualmente la financiabilidad de la empresa.
Solicitar financiación sin corregir previamente determinados puntos puede provocar rechazos que después dificulten otras solicitudes.
¿Quieres conocer la financiabilidad real de tu empresa?
En Tefinanciamos analizamos la situación económica y financiera de la empresa para determinar su punto de partida, detectar posibles obstáculos y valorar qué alternativas de financiación pueden tener sentido.
Conocer cuánto necesitas es importante. Saber cuánto puede financiar realmente tu empresa lo es todavía más.

