¿Cómo saber si tu pyme es financiable? 7 claves antes de pedir financiación
Que una empresa facture no significa automáticamente que pueda conseguir financiación.
De hecho, una de las situaciones que vemos con frecuencia es la de empresas que venden, tienen clientes e incluso beneficios, pero cuando necesitan liquidez para crecer, comprar mercancía, invertir o afrontar un aumento de pedidos, descubren que conseguir financiación no es tan sencillo como esperaban.
La pregunta, por tanto, no debería ser únicamente:
“¿Cuánto dinero puedo conseguir?”
Antes hay otra mucho más importante:
“¿Es mi empresa financiable en este momento?”
En Tefinanciamos llamamos financiabilidad a la capacidad que tiene una empresa para acceder a financiación en unas condiciones coherentes con su situación, su capacidad de devolución y el proyecto que quiere desarrollar.
Estas son algunas de las principales variables que analizamos.
1. Facturación y evolución de las ventas
La facturación es importante, pero el dato aislado dice relativamente poco.
Una entidad financiera analizará también:
cómo han evolucionado las ventas en los últimos ejercicios;
si los ingresos son recurrentes;
si existe una concentración excesiva en pocos clientes;
si el crecimiento es sostenible;
y qué previsiones tiene la empresa para los próximos meses.
Una empresa que está creciendo rápidamente puede necesitar más financiación que otra que factura más pero permanece estable.
Y aquí aparece una paradoja habitual: crecer también consume caja.
2. Beneficios y capacidad de devolución
Facturar mucho tampoco garantiza financiación.
La entidad necesita entender si el negocio genera recursos suficientes para devolver la nueva deuda.
Por eso analizará, entre otras variables:
resultado de explotación;
márgenes;
EBITDA;
beneficio;
flujo de caja;
y capacidad futura de devolución.
Una empresa puede presentar beneficios contables y, sin embargo, sufrir tensiones importantes de tesorería.
3. Endeudamiento actual
Antes de conceder nueva financiación se analiza qué compromisos financieros tiene ya la empresa.
Préstamos, pólizas de crédito, leasing, renting, avales y otras posiciones financieras forman parte de esta fotografía.
No se trata simplemente de tener deuda o no tenerla.
La cuestión importante es:
¿La deuda actual es razonable respecto a la capacidad económica de la empresa?
4. Flujo de caja y necesidades de circulante
Esta es una de las variables que más problemas genera en empresas que están creciendo.
Puedes vender hoy y cobrar dentro de 60 o 90 días.
Mientras tanto tienes que pagar:
nóminas;
proveedores;
impuestos;
mercancía;
alquileres;
producción;
transporte.
Ese desfase entre cobros y pagos puede provocar una necesidad de financiación de circulante, incluso cuando el negocio es rentable.
VER OPCIONES DE FINANCIACIÓN DE CIRCULANTE
Por eso una tensión de tesorería no significa necesariamente que una empresa vaya mal.
En ocasiones significa exactamente lo contrario: está creciendo más rápido de lo que su caja puede soportar.
5. Historial financiero y comportamiento de pagos
Las entidades también valoran cómo se ha comportado la empresa hasta ahora.
Incidencias de pago, posiciones vencidas, deudas con organismos públicos o determinados registros pueden dificultar considerablemente una operación.
Detectar estos problemas antes de solicitar financiación permite decidir si conviene presentar la operación inmediatamente o preparar primero la empresa.
6. ¿Para qué necesitas el dinero?
Esta pregunta es mucho más importante de lo que parece.
No es lo mismo solicitar 100.000 € porque la empresa pierde dinero todos los meses que necesitarlos para financiar:
un aumento de pedidos;
compra de stock;
una nueva línea de producción;
expansión comercial;
adquisición de maquinaria;
contratación de personal;
o el desfase temporal entre pagos y cobros.
Una operación de financiación debe tener una finalidad económica clara.
Cuanto mejor pueda explicarse qué va a hacer ese capital dentro del negocio y cómo contribuirá a generar resultados, más sólida será la operación.
7. Cómo presentas tu empresa también importa
Una empresa puede ser financieramente viable y presentar mal una solicitud de financiación.
Documentación desordenada, previsiones poco realistas, información contradictoria o solicitar una cantidad que no corresponde con las necesidades reales puede perjudicar una operación que inicialmente podría ser financiable.
Por eso, antes de acudir a una entidad, conviene responder tres preguntas:
¿Cuánto capital necesita realmente la empresa?
¿Qué capacidad tiene para devolverlo?
¿Qué tipo de financiación encaja mejor con esa necesidad?
Entonces, ¿cómo saber si tu empresa es financiable?
No existe un único indicador.
La financiabilidad surge de combinar la situación económica actual, endeudamiento, generación de caja, comportamiento financiero, finalidad de la financiación y perspectivas futuras del negocio.
Y además hay otro factor importante:
no todas las entidades analizan una empresa de la misma manera.
Una operación que no encaja en banca tradicional puede tener alternativas mediante financiación especializada, factoring, descuento comercial, financiación alternativa u otras estructuras.
Por eso recibir un “no” de una entidad no significa necesariamente que tu empresa no sea financiable.
Puede significar simplemente que la operación no se ha planteado ante la entidad adecuada o con la estructura adecuada.
Antes de pedir financiación, analiza tu punto de partida
En Tefinanciamos analizamos la situación financiera de la empresa antes de iniciar una búsqueda de financiación.
El objetivo es determinar:
si la empresa es financiable actualmente;
qué importe podría tener sentido solicitar;
qué factores pueden estar limitando su capacidad financiera;
y qué alternativas de financiación pueden encajar mejor.
Si tu empresa necesita liquidez para financiar su actividad, afrontar un aumento de pedidos o seguir creciendo, puedes consultar nuestras soluciones de financiación de circulante para empresas.
Antes de pedir dinero, conviene saber qué operación puede defender realmente tu empresa
TEST RÁPIDO:
¿tu empresa está preparada para conseguir financiación?
Antes de solicitar financiación, haz una primera comprobación.
Responde SÍ o NO a estas 7 preguntas:
¿Tu empresa tiene una facturación estable o creciente?
¿Genera beneficios o tiene capacidad suficiente para devolver nueva financiación?
¿Conoces con claridad tu nivel actual de endeudamiento?
¿Estás al corriente de pagos con Hacienda y Seguridad Social?
¿Puedes explicar exactamente para qué necesitas la financiación?
¿Dispones de información financiera y contable actualizada?
¿La financiación que solicitas ayudará a generar ingresos, financiar circulante o desarrollar una inversión concreta?
¿Cuál ha sido tu resultado?
6-7 respuestas SÍ
Tu empresa presenta inicialmente varios de los elementos que suelen favorecer el acceso a financiación.
Eso no significa que una operación vaya a ser aprobada automáticamente. El siguiente paso sería analizar cuánto capital puede soportar realmente la empresa y qué tipo de financiación encaja mejor.
4-5 respuestas SÍ
Puede existir capacidad de financiación, pero probablemente haya aspectos que convenga revisar antes de presentar la operación.
Una buena preparación puede marcar una diferencia importante.
0-3 respuestas SÍ
Antes de iniciar una búsqueda de financiación conviene analizar qué está limitando actualmente la financiabilidad de la empresa.
Solicitar financiación sin corregir previamente determinados puntos puede provocar rechazos que después dificulten otras solicitudes.
¿Quieres conocer la financiabilidad real de tu empresa?
En Tefinanciamos analizamos la situación económica y financiera de la empresa para determinar su punto de partida, detectar posibles obstáculos y valorar qué alternativas de financiación pueden tener sentido.
Conocer cuánto necesitas es importante. Saber cuánto puede financiar realmente tu empresa lo es todavía más.

